De hojas de cálculo compartidas a una plataforma de gestión inmobiliaria con cinco roles de acceso, contratos automatizados y control de cartera en tiempo real. Sin intermediarios de software, sin configuración IT.
Leblon Capital gestionaba una cartera de propiedades residenciales con un sistema que había crecido orgánicamente durante años: hojas de cálculo en Google Drive, PDFs de contratos sin estructura, WhatsApps entre el gestor, el propietario y el técnico de mantenimiento. Cada vez que entraba un inquilino nuevo, alguien tenía que recordar qué formulario rellenar. Cada vez que saltaba una incidencia, empezaba un hilo de mensajes para saber quién la gestionaba.
El problema no era falta de rigor — el equipo era profesional y meticuloso. El problema era que el sistema no tenía modelo. Toda la lógica de negocio vivía en la cabeza de dos personas. Si alguna de ellas no estaba, la operación se ralentizaba.
"Necesitamos una plataforma que lo recuerde todo. Que el contable vea lo que necesita, que el inquilino pueda hacer su gestión sin llamarnos, y que yo pueda ver el estado de la cartera sin abrir cinco archivos."
El encargo era simple en enunciado y complejo en ejecución: construir el sistema que necesitaban para los próximos cinco años — con los cinco perfiles de usuario coexistiendo desde el día uno, sin que ninguno se sienta fuera de lugar.
El error habitual en plataformas multi-stakeholder es construir para el administrador y añadir el resto como pestañas secundarias. Nosotros mapeamos los cinco perfiles antes de diseñar una sola pantalla, y construimos para todos desde el principio.
Antes de diseñar pantallas, modelamos el dato. Qué es una propiedad, qué relación tiene con un contrato, cómo un contrato produce recibos, cómo una incidencia se asigna a un técnico sin que el técnico vea el contrato del inquilino. El modelo de datos fue la primera entrega — y fue también la que más tiempo salvó en construcción.
La decisión más importante del diseño fue cómo tratar la vista de rol. Optamos por una sola aplicación con rutas protegidas y componentes con lógica de visibilidad por rol, en vez de cinco aplicaciones distintas. El dashboard del administrador y el portal del inquilino comparten el mismo sistema de diseño — solo cambia qué módulos son accesibles y con qué nivel de detalle.
El sistema de alertas — incidencias sin resolver más de 72 horas, contratos que vencen en los próximos 30 días, recibos sin pagar — se construyó como una capa separada del modelo de datos principal. Las alertas son observadores del estado, no lógica de negocio mezclada con las operaciones.
Next.js 14 con TypeScript y App Router para el frontend. Supabase para PostgreSQL con RLS, autenticación por magic link (sin contraseñas que gestionar, sin configuración IT) y almacenamiento de documentos. Tailwind CSS + Radix UI para los componentes — accesibles por defecto, extensibles sin romper nada.
El portal del inquilino fue diseñado mobile-first desde el primer wireframe — porque el inquilino accede desde el teléfono, no desde un escritorio. Recibos del mes, estado de sus incidencias y datos de su contrato en tres taps máximo.
Arrendal está en producción en Leblon Capital. El equipo pasó de una sincronización semanal de tres horas a una revisión de dashboard de 20 minutos. Los recibos de alquiler se generan automáticamente al inicio de cada mes. Las incidencias se asignan al técnico correspondiente sin pasar por el gestor como intermediario.
El departamento fiscal exporta a Excel directamente desde la plataforma para sus declaraciones trimestrales. Los inquilinos reportan incidencias desde el móvil sin llamar a nadie. El gestor ve el estado de toda la cartera en un solo dashboard, con alertas activas para lo que necesita atención.
"Ahora cuando alguien del equipo no está, la operación sigue. El sistema sabe lo que hay que hacer — nosotros solo decidimos cuándo y cómo."
Lo más importante: la plataforma no requirió formación técnica del equipo. Magic link por email, interfaz en español neutro, nomenclatura del negocio inmobiliario. No hay que aprender jerga de software para usar Arrendal.
Cuéntanoslo. 45 minutos. Si encajamos, seguimos. Si no, te decimos a quién llamar.
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